Como no es ‘Tijuana’

‘Tijuana’ es una serie de 11 episodios sobre un semanario ficticio llamado Frente Tijuana y la lucha de sus periodistas por encontrar la verdad detrás del asesinato del candidato independiente a gobernador que lidera las encuestas. Intenta retratar el trabajo investigativo de periodistas aguerridos en medio del caos de una ciudad como Tijuana. Esta producción de Netflix, Story House y Univisión (quienes trajeron para tí la serie de ‘El Chapo’) cuya mayoría de sus episodios son dirigidos por Hammudi Al-Rahmoun Font, retoma varias anécdotas del semanario Zeta de Tijuana para enriquecer la historia que intenta contar. No me preocupa que se diga de Tijuana todo lo malo que es (y lo es) sino la muy pobre atención al detalle que refleja este trabajo.

Esto no es el Zeta

La serie sigue el camino de crecimiento y errores de Gabriela Cisneros (Tamara Vallarta) abriéndose paso en el periodismo siguiendo la nota del asesinato. El director del semanario Antonio Borja (Demián Alcázar) aparece como el director a veces necio, pero denotando los años de experiencia que lo han colocado como un pilar del periodismo en la ciudad. En un hilo narrativo que no llega a ninguna parte aparece “El Pantera” (Roberto Sosa) en la forma de entrevista en videos que el hijo del director consulta para hacer un documental sobre él y su asesinato ocurrido hace un par de décadas. La trama pasa por problemas de narcotráfico, trata, corrupción política y otros temas ya sabidos de esta frontera. Los paralelos con el Zeta son claros, el Pantera es el “Gato” Félix de cuyo asesinato se culpa a Mueller (una especie de Hank Rhon interpretado por Rodrigo Abed) y con quien el hijo de Borja desarrolla una amistad enfermiza. Donde no tiene similitud es en la investigación de la narco política bajacaliforniana que le costó a Blancornelas dos atentados y cobró la vida de su escolta y de Francisco Ortiz Franco en su momento. No tuvo porque ser un reflejo de la vida real y al final fue decisión de quien escribió ‘Tijuana’ no incluir esta parte de la historia pero es justo esto por lo que Zeta es reconocido a nivel mundial, simplemente me parece raro.

Esto no es Tijuana

De ninguna manera me estoy quejando de la “leyenda negra” de Tijuana que series como ésta perpetúan, a final de cuentas es una realidad y existe. La queja es en la pobreza del guión y la manufactura. Se les olvida por ejemplo que ese tamaño de tanques de gas simplemente no se usan en Tijuana. O por alguna razón una mujer que figura de prestanombres su trabajo de día es en Luz y Fuerza (¿va y viene al centro del país?) En un par de escenas se les escapan las placas de la Ciudad de México en los carros. Y hablando de esto, ¿porqué es tan importante hacernos saber que Gabriela pone la alarma a su carro tantas veces? perdón, “coche” como se refiere ella y Lalo a estos vehículos. Batallé tratando de reconocer alguna de las calles que figuran en sus escenas, y simplemente parecería que no filmaron ningún actor en esta ciudad con sus contadas excepciones. Claro, quien manejó el dron realizó muy buenas tomas aéreas para los títulos pero muy pocas escenas veo en exteriores donde sí reconozco a Tijuana.

Es el guión

Diálogos rayando en lo melodramático de “¿porqué nadie piensa en esta gente?” “debemos luchar por la verdad” y así por el estilo de programa unitario de media tarde. Como consumidor de un producto de entretenimiento es mi deber suspender la realidad un rato en ciertos casos, por ejemplo, de hacer de cuenta que existe un sindicato que vela por los derechos de trabajadores de maquila. Pero es demasiado esfuerzo, lo siento. Y (spoiler) la manera como resuelven el caso es lo más alejado posible de un trabajo de investigación periodística, ¿cómo una foto fortuita en un evento aleatorio donde aparece la candidata con uno de los sospechosos es la resolución del caso? Incluso debaten en el equipo de trabajo que es algo basado en suposiciones muy extremas ¡y aún así deciden ir a la imprenta con esa historia! Sabemos de la fama de amarillismo del Zeta (ok, olvidémonos del Zeta que no es la historia de este semanario, pero aún así hablemos de un periódico cualquiera) de ahí a publicar conjeturas basadas en nada hay mucho trecho.

En conclusión, me hubiera gustado que se llamese “Tinta Roja” como se referían a esta serie mientras estaba en producción, englobar con su nombre a la serie con el de esta ciudad o como dijeron a manera de homenaje a la labor periodística de este país me queda mucho a deber.

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Vamos a correr – #ubt80k2019

– Smashing Pumpkins, Nirvana, Alice in Chains, no manches éstas son mis rolas ¿pues qué estación es?

– Ehm, 91X, ¿sí la haz oido? la de San Diego

Y mi mente me llevó a esa radiograbadora gris que usaba en mi adolescencia para escuchar “mis rolas”, 20 años después seguían programando estas mismas canciones en la misma estación. Íbamos en el jeep que nos regresaba al Rancho Casián desde la Meseta a los que habíamos abandonado el UBT en esa primera edición del 30 de marzo de 2014. El mismo conductor de ese jeep me ofreció ahora 5 años después una hamburguesa en el checkpoint del kilómetro 50.

El Ultramaratón Baja Trail es para mí el evento de trail más esperado para mí por decenas de razones. Para empezar es organizado por corredores de montaña entusiastas, y apoyado por voluntarios igual de entusiasmados de dedicar su día libre para que los corredores disfruten de su carrera y no falte nada para lograr su objetivo.

Foto por Sergio Schmidt

Ya eran las 4:30 de la mañana y estaba Leslie en friega acomodando mesas, sillas y dejando todo listo para el inicio. En punto de las 5 de la mañana Rosario y Saúl ya estaban haciendo el check in y se les miraba de buen humor, brindando los mejores ánimos y resolviendo dudas de los corredores en inglés y en español. Yadira, Rogelio y más estaban recibiendo los drop bags y maletas para el guardarropa. Antonio y Germán preparaban el micrófono para dar las instrucciones finales antes de iniciar. Y ahí vamos a la salida.

Pasando un poco después de las 6 aún de noche damos inicio con los aplausos y vivas de cientos de familiares y amigos que rodeaban las vallas que nos encaminaban a la ruta. No consideré necesario encender la lámpara pues con el contingente de corredores había buena iluminación. En la desviación donde el camino ancho nos lleva a los primeros cerritos ya estaba Arelí animando a todos cuando no había rastro siquiera de los primeros rayos del sol. Aún platicaba con Mayo entusiasmado, convencido solo de una cosa: terminar este reto de 80 kilómetros a como diera lugar.

Yo iba bastante cómodo, yendo a mi paso sin apresurarme ni presionarme. Estos senderos son bastante corribles y disfrutables así que solo me dedicaba a eso. Los estragos de las enfermedades de las últimas semanas empezaron a hacer acto de presencia con esta mañana fresca pero no tenía mayor problema antes de llegar al primer checkpoint del kilómetro 6. Con mucho ánimo nos recibieron y solo necesitaba una papa cocida bañada en sal que digerí en un segundo y ya estábamos de nuevo en ruta. Hacíamos cálculos y nos dimos cuenta que prácticamente éramos el grupo de retaguardia, tan solo un americano veíamos más atrás de nosotros. No hay problema, seguimos a nuestro paso descendiendo estas cordilleras fabulosas ahora sí con el sol iluminándonos mejor. Allá abajo nos sorprendimos en el kilómetro 10 aproximadamente cruzando el riachuelo rebasándonos a toda velocidad Ricardo Mejía e Iván Santana quienes iniciaron su carrera de 50 kilómetros media hora después de nosotros. Ahora la sorpresa de la ruta eran “Las Zapatillas” donde nos encaminaron a un cerrito por veredas “offtrail” también muy bonito que ahora después de las lluvias de las últimas semanas lucían verdes resplandecientes. Ya más cerca se miraba la Meseta y nos adentramos en lo que hasta hace algunos años era prácticamente un bosque antes del incendio mientras dejábamos pasar a quienes venían con mejor ritmo que nosotros. Seguimos ascendiendo hasta llegar al segundo checkpoint del kilómetro 13 donde tomé más agua y me desayuné como 3 trozos de sándwich de jamón que me supieron deliciosos. Me animaba con mis amigos Pau, Edson, Ricardo e Ingrid que como siempre nos dieron ánimos todo el tiempo que nos topamos. Ya para salir fue imposible perder oportunidad de saludar a Sergio para salir bien en la foto de Action Shot TJ pero había que subir la Meseta. Ahí empezando la cuesta también saludamos a Manuel Ayala que nos tomaba también foto para el recuerdo.

Aunque ya estaba calientito por la luz del sol no quería quitarme la chamarra aún pues sabía que el viento allá arriba me sacaría de quicio y así fue. A medio bajar de la Meseta ya con el sol encima decidí que era el momento de “cambiarme” y me aparté de la ruta para no estorbar a nadie y sin saber nada solo sentí cientos de agujas en mis piernas. Salté hasta que logré treparme en unas piedras pero no tenía idea que era hiedra lo que alcancé a sentir. Traté de tallarme con los plásticos que cargaba por si me hacía algún tipo de efecto peor pero afortunadamente no pasó a mayores. Regresé a la ruta ya ataviado con mi gorra y lentes oscuros con mi chamarra ajustada a mi mochila para dejarla secar y ya veía el tercer checkpoint del kilómetro 16 y medio, el de los Wanna’s.

Coloqué mi brazo para que me pusieran mi segunda pulsera con la que había de comprobar que pasé por este punto y me dí cuenta aterrorizado que no tenía la primer pulsera amarilla que nos dieron en el check in antes de salir. Preocupado le conté a Zuluz de la situación e inmediatamente dió aviso y pude notar que le respondieron por radio de varias estaciones “de acuerdo, Gabriel Flores perdió la pulsera amarilla” y no cabía de la pena. Aproveché para llenar de agua la mochila, comer un poco más de papas y así continué el camino esperando no hubiera más repercusiones de mi descuido. Lo que seguía para mí era lo más pesado de la ruta, no tanto “la matona” sino llegar a ella que son como 4 kilómetros de caminos un tanto técnicos y tediosos a la vez. Allá abajo teniendo de frente esa imponente subida vimos pasar ya de regreso a Adán, nos gritaba preocupado que si llegáramos a ver una pulsera negra antes de la subida se la guardáramos. “Bueno, al menos no fuí el único” pensé para mí. Ahora, imagínate una colina empinada, de terreno lodoso ahora seco, estamos hablando de un grado de pendiente de 38.5% prácticamente de agarrarte con todo y uñas para subir. Pero en esta ocasión tenía unos bastones de montañista que me regaló Claudia años atrás y que ahora sí que aproveché. El detalle es que con ellos distribuyes el esfuerzo necesario para subir con los brazos y así no le das tanta batalla solo a las piernas. Por eso, esta subida la subí sin problemas, claro que me costó pero ya sabiendo a que me enfrentaba y con la ayuda de los “poles” fue más sobrellevadero.

Lo que seguía eran ahora los zig zag pero bueno, ya lo esperaba y no me fue tan mal tratando de salir de ellos. Mientras tanto ya varios corredores venían de regreso y nos dábamos ánimos mutuamente pero ya, por fin llegaba al checkpoint de la base del Cerro del Coronel con Marix ya en el kilómetro 25. Desde que incluyeron en la ruta este cerro me acostumbré a allá arriba en la punta tomarme un medio litro de suero. En esta ocasión me traje la botella vacía para aquí llenarle el agua y subir ahorrándome así la carga extra de líquido durante el camino. Ahora sí, había que subir y la línea de conga se miraba muy divertida para llegar a la cima. Es tan solo un kilómetro si acaso, pero tardas en llegar como media hora por lo complicado del trayecto. Igual daba y recibía ánimos hasta que por fin llegué a las rocas que definen la punta del Coronel. Ahí me tomé un momento para simplemente admirar el paisaje mientras comía el delicioso pan lemba (así le llamo yo, aunque era un Cliff bar) que me regaló Alejandra antes de iniciar. Me tomé mi suero tranquilamente y hasta selfie con Grace tuve chance. Pero ya, la meditación tenía que terminar pues había de continuar la carrera. Camino abajo cuidándonos de no caer platicaba con una americana que me decía que no esperaba que fuera tan complicada la ruta, que le gustó muchísimo pero sí estaba teniendo ratos muy pesados. Regresamos al checkpoint y ahí por alguna extraña razón estuve tome y tome Ginger Ale que me supo muy sabroso. Ya era necesario un baño con agua helada usando la esponja y allá vamos de regreso.

Foto por Rouss Calderón

Por lo menos ahora era de bajada y pude trotar un poco más. Por las personas que nos pasaban o que apenas iban al Coronel pude deducir que seguía siendo de los últimos de mi ruta de 80k. No es problema, sigo con muy buen tiempo (una hora de ventaja con respecto a la hora de corte) y me siento bastante bien. En el arroyo en la parte más baja (y de hecho en cualquier corriente de agua que me encontrara) aproveché para mojarme las piernas y así refrescarme un poco más. Pero todavía faltaban como 4 kilómetros colina arriba para llegar al checkpoint. Ahí iba a mi paso cuando de la nada me rebasa Erica que estaba muy contenta de hacer 50k en la Baja, aún cuando hacía pocas semanas había hecho otro ultra de 50 kilómetros en Los Angeles. Así fue este trayecto, algunas veces rebasando y otras me pasaban pero eso sí, con bastante fuerza todavía para llegar. Hasta que por fin, en la base de la Meseta llegué al Bosque Wanna’s del kilómetro 36 en la ruta.

Estaba Magally apoyando a los corredores, me explicó que tuvo problemas al bajar de la meseta que le impidieron continuar entonces para aprovechar el tiempo se dedicó de voluntaria en lo que llegaba la hora de regresar. Le agradecí el esfuerzo y después de cargar más agua me tomé agua y soda que me acercó Araceli pero ya tenía que emprender el camino de vuelta. Ahora el camino estaba más soleado, ni modo, pero seguía con buen ánimo. Hasta llegar a la cuerda. Es una pendiente relativamente corta (no creo que más de 100 metros) pero es tan vertical que los organizadores colocaron una cuerda para auxiliarnos en el descenso (y ascenso). Ya habían explicado que no era para escalarla con la cuerda sino para no perder el equilibrio, aunque a mí la verdad nunca me ha gustado usarla. Prefiero usar mis pies y manos sabiendo exactamente de que me estoy agarrando para evitar una caída. Y bueno, ya abajo continuaba un trail bastante bonito donde las copas de los árboles cubrían del sol en un terreno verde bordeando el río que desciende de la montaña. Después todavía faltaban algunos kilómetros en subida para llegar al checkpoint de la Rumorosita y ahora nos encontrábamos con los corredores de la carrera de 30k. Algunos con mucha fuerza y otros no tanto, pero no dejábamos de darnos ánimos. Ya llegando al punto de abastecimiento del kilómetro 44 me estiré para descansar un poco y yo ya quería llegar. Me sorprendí de que Germán también ya venía conmigo a la meta. Yo ya sabía que es corredor pero ahora era distinto cargando 4 kilos de equipo fotográfico en su mochila. Pues aún así se escapaba a ratos y me alcanzaba a tomar fotos adelante de mí. Toda esta parte de la ruta para mí es ya darme cuenta que estoy a punto de llegar, así que tenía mucho mejor ánimo. Y mucho más cuando a menos de un kilómetro para llegar me encuentro con Rose ofreciéndome una Ultra que acepté gustoso.

Por fin llegando a la meta con mucha gente apoyando y aplaudiendo a quienes terminaban llegué al checkpoint del kilómetro 50, unos metros antes del arco de llegada. Ahí me recibieron Saúl y Rosario quienes decidieron quedarse a apoyar aún casi 11 horas después de su arribo al Rancho Casián. Me sentaron en una silla al lado y me sentí como rey: Ilse y María me masajeaban una pierna cada una, Arrona me acercó un bote de cerveza que me terminé de un trago, Germán me acercó agua y soda, mi prima Edith me dió chocolates y wipes para el camino y además Omar, aquel que hacía 5 años me transportaba de regreso en el bus de los DNF, ahora me ofrecía una hamburguesa. Era increíble el nivel de atención, pero estaba más enfocado en regresar a la ruta pues en mi mente sentía que si me quedaba cómodamente me iba a querer quedar y no salir. Me despido agradeciendo a todo mundo, y ahí voy.

Es distinto el camino ahora con el sol arriba de tí quemándote pero también por toda la gente dándonte ánimos ahora en la segunda vuelta. Ahí justo en la última subida para quienes ya van a la meta me topo con un chica que parecía estar desesperada por terminar y que tuvo que tomarse un momento para descansar. Le dije “te voy a contar un secreto, aquí saliendo de esta colinita ya solo es bajada y llegas en menos de un kilómetro” y le cambió la cara, se animó y le siguió. Yo apenas iba pero eso me hizo animarme más. Mi meta era terminar este reto y así estaba lográndolo tratando de tener la mejor actitud. Llegando a la Rumorosita de nuevo ya en el kilómetro 56 comí muchas papas fritas, necesitaba sal en el sistema y volví a tomar Ginger Ale. Cada que llegaba a cualquier checkpoint preguntaba por mis amigos y me dijeron que Mayo hacía menos de diez minutos que había salido.

No se trataba de alcanzarlo, toda la carrera estuvimos como quien dice acompañándonos aunque tuviéramos 1 o 2 kilómetros de separación, pero me daba gusto que él y mis amigos continuaban muy bien la carrera. Ahora seguía continuar por las veredas en los picos de los cerros cuesta abajo hasta llegar al “ahorcado”. A estas alturas corríamos juntos Arévalo y yo que ya no soportábamos las plantas de los pies. Me sentía sorprendentemente bien con la respuesta de los músculos de las piernas (y brazos) pero lo que sí estaba causando mella era el impacto de los pies en estos terrenos. Ya llegando de nuevo a la subida con la cuerda mis bastones simplemente no eran para esto. Lo que tuve que hacer fue aventarlos para arriba y ya yo subir escalando esas piedras en vertical. Llegaba a los bastones y otra vez aventarlos unos metros más arriba para continuar subiendo. Así por fin llegaba de nuevo al punto del bosque Wanna’s, ahora en el kilómetro 63. Ahora tenían carne recién asada y con todo el gusto me fuí comiendo un pedazo. Esta era la última vez que los miraba así que me despedí agradeciendo su tiempo y disposición de ayudar.

Subiendo la Meseta (ahora por la cara este) tuve que dedicarle un tiempo a buscar mi pulsera amarilla donde horas antes que me había cambiado la perdí. Y pues no, no la encontré, quizás porque ahora no me metí de lleno a la hiedra pero no tenía ningún interés en volver a sentir esos aguijones punsándome las piernas. Aproveché la interrupción para ponerme de nuevo la chamarra pues ya sentía más fuerte el viento fresco y no quería que me agarrara desprevenido el frío en la obscuridad. Yo le había dicho a Arévalo que ya en el siguiente checkpoint ahora sí tendríamos que ponernos las lámparas en la cabeza y allá arriba solo mirábamos el sol ocultándose en el horizonte del Pacífico. Por fin estábamos descendiendo y miraba abajo (muy abajo) el penúltimo checkpoint. Esto me daba más ánimos pues ya quería tener comida caliente que estaba seguro tendría Ingrid ahí, y felizmente sí estaba. Llegando por fin al punto del kilómetro 67 lo primero que Ingrid me acercó fue un vaso de sopa caliente. Pau me atendía de maravilla llenando mi botella de suero, Ricardo me cubría con una manta y todos tenían algo para mí listo. Entonces al son de “mientras más pronto me vaya, más pronto llego” me despedí de mis amigos y continué la ruta. Ahora sí con la lámpara encendida.

Yo solo miraba los estrovos y luces de un par de personas enfrente y atrás de mí a unos 2 kilómetros pero yo iba en mi carrera a mi paso, sin tanta preocupación. Recibí entonces una llamada de mi hermana que preguntaba como me estaba yendo después de notar que el seguimiento de la carrera en Endomondo se había detenido. Le contesté que me sentía fuerte y con muchos ánimos de terminar de mejor manera. Llegué a un punto en la base de la subida a la Meseta donde estaba ya listo esperando Edson a los últimos corredores para cerrar con ellos la carrera. Y es que la organización siempre tiene conocimiento y total detalle de los corredores, en todas y cada una de las ediciones de este Ultramaratón siempre ha sido así. Le agradecí su esfuerzo y continué ahora bordeando el río que lleva al complejo residencial que están construyendo en estos terrenos. Seguía una etapa de la carrera donde ya estaba mentalizado en que el ascenso sería tedioso pero la ventaja era que estaba en total obscuridad, solo miraba los reflejos de las marcas reflectivas que colocaron en la ruta conforme me acercaba a ellas. Y allá a lo lejos (bastante muy lejos) logré ver las luces del último checkpoint y me animé a seguir subiendo apoyándome en los bastontes. A lo lejos detrás de mí miraba las 3 luces de Ricardo, Jorge y Rigo apresurando el paso pero bueno, yo lo que quería era llegar ya. Y por fin llego al punto del kilómetro 74.

Ivonne me recibe con quesadillas recién hechas, prácticamente sin masticar me pasé una. Tomé rápidamente agua y no quise dejar pasar más tiempo y me lancé cuesta abajo después de un “señores, ¡muchas gracias por todo!” Esta parte de la ruta es la que menciono siempre que es más corrible y así estaba, corriendo estos últimos kilómetros. De pronto frente a mí noto unos destellos de algo moviéndose. Me detengo y era una chica preguntándome si estaba bien la ruta. Le respondo que sí iluminando con mi lámpara al vacío y haciéndole notar los reflejos de las marcas que definen la ruta. Me causó curiosidad que no tuviera su lámpara encendida aunque a decir verdad a estas alturas ya estaba la luna muy brillante y salvo para iluminar los reflectivos, en realidad no era necesaria la luz de la linterna. Así continuamos cada quien en su carrera siguiendo por los caminos que demandaban las últimas subidas. Yo tenía más ánimos, veía muy cerca la meta. Ya había apagado minutos antes los podcasts y música que llevaba pues quería escuchar todo el camino estos últimos momentos. Imaginaba de nuevo llegar a la meta y tener a mi familia recibiéndome. No sé, es algo que siempre he imaginado que me da mucho más ánimo para cerrar con fuerza. Entonces llegué al punto donde horas antes le conté a la chica que era el último kilómetro. Y me solté.

Seguí corriendo, digo, era cuesta abajo pero kilómetros atrás procuraba guardar mejor el ritmo. Al llegar al entronque con el camino ancho ahí sí no hubo manera de detenerme. Corrí iluminado por los faros de un carro que iba detrás de mí. Yo no quería dejarme y continué corriendo estos últimos metros. En la vuelta de la esquina antes de llegar al Casián me di cuenta que era una camioneta de rescate que estaba custodiándome por lo que les agradecí bastante el acompañamiento. Ya miraba la meta enfrente. Estaba todo totalmente oscuro (ya eran más de las 9 de la noche) pero la luz en la meta era clara y estaba enfrente de mí. Corro y doy el paso por el tapete para marcar la culminación de los 79.5 kilómetros de este Ultramaratón Baja Trail del 2019.

Foto de Isabel Mata

Estaban todos mis amigos. No solo Isabel, Adán, Martha, Marco y Mayo quienes terminamos la carrera sino también Magally, Edgar, Ricardo, Karina, Ingrid, Paulina y muchos más que ya habían regresado de sus puntos de abastecimiento. Saludaba a todos y no me había dado cuenta de algo. Estaba mi mamá, mi hermana y cuñado ahí para recibirme. Los abracé a todos y no podía estar más contento. Pero había más sorpresas. Además de la medallotota que avalaban completar los 80 kilómetros en tiempo y forma me dieron un tubular conmemorativo del evento. Y no solo eso, el director de la carrera, Antonio Ríos, me ofreció una sudadera de la carrera en agradecimiento por haber concluido por 5 años consecutivos este ultramaratón. Y es que después del abandono en el kilómetro 25 ese año 2014, todas las ediciones posteriores las terminé apropiadamente. Y a decir verdad, esta edición fue la que más disfruté. Cuando me he mentalizado a no tener presión alguna, todo lo demás está de sobra. La satisfacción de terminar el reto (en tiempo y forma) es el logro.

Hasta siempre flickr

Desde el inicio me encantó la idea de flickr por 5 razones:

Tags
Me había enterado de una página donde podías encontrar fotos usando algo muy novedoso llamado “tags” (o etiquetas) que te facilita filtrar los resultados de la búsqueda de imágenes. Estos básicamente eran metadatos para describir la imagen que subes. Ya sabes, no es lo mismo que subas la imagen de una cascada con alguna descripción filosófica que nadie buscaría, pero con las etiquetas de “cascada”, “naturaleza” y “agua” sí. Poder tener la ubicación exacta donde fue tomada la foto fue un plus adicional para darle contexto a la imagen y por lo tanto a la búsqueda también.

Creative Commons
Todos conocemos los Derechos Reservados y Copyright ¿cierto? y más por las consecuencias de no respetarlos. Pero ¿qué pasaría si hubiera un licenciamiento para obras artísticas que no solo permite sino que fomenta que las uses y modifiques para lo que quieras? Desde que lo permitieron en flickr todas las fotos que subía las marqué para que pudieran modificarse y compartir libremente, tan solo pidiendo la inclusión de mi nombre en la obra derivada. Podías “configurar” esta licencia para permitir o no permitir ciertas cosas, requerir remuneración económica o no, solo para obras compartidas de la misma manera o no, en fin, total libertad. Esta facilidad me permitió que más de 10 fotos acompañaran un artículo de algo llamado Matador Network (gratis) y de por lo menos 3 oportunidades de venta de mi trabajo fotográfico en situaciones donde el cliente no podía incrustrar alguna leyenda indicando el autor de la foto.

De cuando usaron una foto mía pero no me dieron crédito

Grupos
Nada te permite crecer como fotógrafo como exponer tu trabajo ante aún mejores fotógrafos. Esto era posible con los grupos donde no solo tú hacías la inclusión de alguna foto tuya en grupos con temática muy especializada (o quizás no tan especializada, todo depende de que estabas buscando), pero también otros fotógrafos podían incluir tus fotos en estos grupos. La discusión en ellos enriquecía toda la experiencia.

Explore
Cuando una foto tuya era comentada, favoriteada, entre otros criterios podía figurar en Explore para ese día. Así podías presumir que al menos para el día 24 de marzo de 2005 una foto tuya estuvo en este selecto grupo de “mejores” fotos dentro de flickr.

Datos, datos, datos
No solo las estadísticas eran súper detalladas, también a nivel individual poder saber (si así lo permitías) la configuración completa de tu cámara para llegar a esa foto era información valiosísima.

Y viendo las estadísticas me encontré con varias curiosidades. Empezando por el hecho de que las más comentadas, favoriteadas o visualizadas no se acercan para nada a las fotos por las que estoy más orgulloso o que simplemente me tomó más trabajo hacer. La reacción del público no siempre concuerda con tu esfuerzo pero bueno…

En las más comentadas, me sorprendí de que la mayoría de las cosas expresadas en “16” (hace precisamente 10 años) aún aplican. La de pruebas con el lápiz del IFE fue cuando me tocó presidir una casilla en las elecciones presidenciales del 2012 y publiqué varias fotos de la jornada para ilustrar el post en mi blog. La “Se siente como el fin del mundo” fue una foto tomada originalmente por mi amiga Diana en medio de un incendio en el 2007 que con su permiso publiqué en mi galería (con su debido crédito, claro). La más comentada fue una que metí a un grupo para forzar alguna foto realmente fea figure en Explore (funcionó solo por un par de días).

Un “fav” es muy simil a los “likes” en cualquier otra red social pero aquí era casi una declaración de principios. Por supuesto hay fotos de chicas entre mis más “favoriteadas“, pero rescato la de la pareja que de hecho fue usada para la portada de un libro de una autora independiente en España. En esa ocasión Nef Zaldívar me invitó a hacer unas tomas adicionales para mí en una sesión de fotos de él y así con fotos muy detrás de cámaras y alejado de la acción surgieron buenas tomas que fueron muy gustadas. La “Se siente como el fin del mundo” de Diana Frausto se asoma aquí también.

En las mayormente vistas de todos los tiempos no solo son las que se veían a través de flickr, sino también las reproducidas para ilustrar artículos, blogs, páginas web de cualquier índole que usaron el link original de la foto. La foto del mosquito del 2008 la vi en notas de periódico sobre el dengue. Las de celulares las vi ilustraban posts de blogs hablando de ellos. ‘Love is in the air’ la vi compartida sobre todo en grupos dentro de Flickr pero también para ilustrar algún artículo sobre el amor y sus costumbres. Desconozco porque la foto del Antifaz Veneciano fue tan vista, y eso que era una foto más bien simple, tomada en 2007 con un Sony Ericsson con mínima iluminación de este antifaz de mi amiga Malú.

Y así mi actividad en esta estupenda plataforma desde 2004. Cuando Yahoo! la adquirió indicó un respeto muy pobre hacia los fotógrafos pero la gota que derramó el vaso fue el absurdo manejo que hicieron ante la filtración de datos de millones de cuentas. Después lo vendieron y re-vendieron y simplemente ya no es lo mismo. En muy poco tiempo eliminarán más de 3 mil de las 4,322 fotos que publiqué ahí por una reestructuración que hicieron y están en todo derecho de hacer. Permanecí como usario pro por más años de los que debería pero fue en agradecimiento a Stewart Butterfield y Caterina Fake por diseñar un espacio para compartir (y encontrar) fotografías. Me llevo la experiencia en los comentarios vertidos, las fotos que descubrí de cientos de amigos aunque virtuales muy fieles, las oportunidades aprovechadas a través de esta comunidad.

Vamos a Correr – Maratón Gobernador 2018

In the name of desperation
In the name of wretched pain
In the name of all creation
Gone insane

Metallica – Hardwired

Tenemos que empezar de algún modo y en esta ocasión así es. Después de desear suerte a amigos y familiares ahora sí, solo eres tú y el asfalto. Vamos a ver si puedo hacer mejor papel que el PB de 3:53 hecho en enero del 2017, aunque la verdad me conformo con mejorar la marca de 3:59 del año pasado en esta misma ruta. Lo que hay que hacer es enfocar, dejar de talonear tanto manteniendo el ritmo que planeo entre 4:50 a 5:10 minutos el kilómetro.

Penetrate, Penetrate
All the simple minds
They adore, what a bore how they stand in line
Dilate, Dilate

The Union Underground – Turn Me On “Mr. Deadman”

No hay que perder el paso, estamos platicando muy agusto Víctor Puma y yo. Entre los dos nos contamos de los temores y a lo que nos estamos enfrentando con los distintos errores que cometimos en los entrenamientos para este maratón.

Pude cerrar los ojos
Mas no pude dejar de verte
Y dejar de dormir
Mas no dejar de soñar
Puedo callar las voces
Mas no puedo dejar de oírte
Puedo dejar de ser
Pero no puedo dejar de estar

Fobia – Hipnotízame

Me gusta el ritmo que traigo ahora que pasamos por el primer puesto de relevos, me gusta contar de 11 en 11 (no sé, se me hace más fácil la cuarta parte así), así que ahora que estamos acá percibo que sigo en buena forma aún.

foto de Yo También Corro en Tijuana

We get some rules to follow
That and this
These and those
No one knows

Queens Of The Stone Age – No One Knows

Oh diablos, está muy bien que quieran apoyar a su gente pero no tienen porqué estorbar el carril por donde vamos. Eso Tx8 vamos bien. Esa pareja corriendo a lo Naruto está en mejores condiciones que yo. Esta subidita seguro va a hacer de las suyas cuando pasemos por aquí en la segunda vuelta. Ahora mismo la siento que corro mejor de subida.

There was a place
And the name of the place escapes me
When I can’t remember
It irritates me
Could be I can’t remember
Could be I choose to not
Let’s move the song along
And try to find the plot

The Mighty Mighty Bosstones – Someday I Suppose

Debo dejar de alterarme tanto, concéntrate te digo. Hey que onda Robert, todo muy bien pero ¿podríamos dejar de hablar de trabajo? Estoy cruzando los 22k en muy buen tiempo (para mí) de 1:48 y sigo manteniéndome en el ritmo planeado de 5:10 aproximados.

foto de Pic2go

Do you feel like a chain-store
Practically floored
One of many zeros
Kicked around bored
Your ears are full, but you’re empty
Holding out your heart
To people who never really
Care how you are

Blur – Coffee and TV

Nos sentimos bien, seguimos adelante. No se porque sigo sintiendo mucho frío, Robert espera que no sea por baja presión o algo así a lo que respondo que no me siento así de mal, es solo frío. Es extraño. Checo el ritmo cardiaco también y lo veo normal, aunque no estabilizado como me había tocado en los entrenamientos, varía mucho.

I got up feeling so down
I got off being sold out
I’ve kept the movie rolling
But the story’s getting old now, oh yeah
I just looked in the mirror
And things aren’t looking so good
I’m looking California and feeling Minnesota, oh yeah

Soundgarden – Outshined

Esta parte del Río siempre ha sido, digamos, aburrida. Calles anchas sin mucha gente ni negocios. Eso sí, mucho tráfico que los encargados de seguridad han cuidado nos permitan correr este maratón sin problemas. Nada que ver con otros años donde las mentadas eran cada 3 minutos.

Yeah (yeah, yeah)
I was right all along,
Yeah (yeah, yeah)
You come tagging along,
Exhibit a,
On a tray,
What you say,
Ends up thrown in your face,
Exhibit b,
What you see,
Well that’s me,
I’ll put you back in your place

The Hives – Tick Tick Boom

No… debo… parar… Ni siquiera a caminar. Ahora sí estoy sintiendo el rigor. Digo, ya bajé el ritmo hasta 5:40 minutos el kilómetro llegando al 33 pero no es para tanto. Aún así podría terminarlo en sub4. Solo… debo… evitar… parar.

Como echarte flores
Si eres un jardín
Con esos olores me siento morir

Aterciopelados – Florecita Rockera

Ni hablar, mis piernas no dan para más. Ahora vamos a caminar, tan solo un poco, no tiene nada de malo, digo, ahorita me recupero. Espero.

They’re trying to build a prison
They’re trying to build a prison

System of a Down – Prison Song

Sigo trotando en el 38 que llego a este puesto de abastecimiento. No es el ritmo que quisiera pero por lo menos lo tengo que terminar. Que curioso ¿calambres en los brazos? ¡mira! al llevarme agua a la boca se me engarrota todo el brazo sin poder moverlo. Tengo que usar la otra mano para bajarlo. Deja lo intento otra vez. ¡CARAJO! ¡¿¡calambres en los brazos!?! ¿cómo es posible esto? GAAAAAH! calambres en las piernas, directo en los chamorros. No puedo moverme.

Dos corredores me toman de los brazos y me ayudan a ponerme en la orilla. Uno de ellos le dice a los que están dirigiendo el tráfico que llamen a la ambulancia. ¡No me puedo mover! Me dicen “siéntate” pero no puedo moverme. Me levantan de los brazos para darme vuelta y sigo con las piernas completamente tiesas. Me ayudan a sentarme y lo que veo me parece irreal: los músculos de los gemelos están contrayéndose estrujándose como si tuvieran vida propia. Me explican que es mejor que me mantenga estirando para evitar más dolor. Yo solo estoy padeciéndolo todo.

Déjate caer
La Tierra es al revés
La sangre es amarilla
Déjate caer

Los Tres – Déjate Caer

Me atiende la prima Edith con árnica, de algo debe servir para aliviar este dolor. Otro señor que se acerca me da un spray que provoca el efecto de frío helado que agradezco mucho. Ya llevo aquí veinte minutos y por fin puedo pararme yo solo. Hace rato el Garmin hizo timeout del entrenamiento y se guardó hasta donde llegué: 38 kilómetros y medio. Ya no pasa nada, es todo lo que debía correr hoy.

Pues si me buscas me encuentras no vivo en la tienda
Ni espero a que vengas nomas pa’ que aprendas
Conmigo te topas payaso con ropas
No estés tan tranquilo que pronto te toca
Te traigo entre ojos y los traigo rojos
El diablo anda suelto entre todos los locos
Detente y comprende lo que te conviene
A mi no me mientes ni peles los dientes

Control Machete – Comprendes, Mendes?

Caray, como hace 2 años, cuando ya todo lo demás falla ¿qué nos queda? a cantar y bailar. Pero habrá que seguir adelante.

What do you think they would say
If I stood up and I walked away
Nobody here really understand me
And so I’ll wave goodbye I’m fine

Blind Melon – Tones of Home

Sí, estoy llorando, es normal en la vueltita del kilómetro 39 ¿qué no?

I’m gonna fight ‘em all
A seven nation army couldn’t hold me back
They’re gonna rip it off
Taking their time right behind my back

The White Stripes – Seven Nation Army

Me faltan dos kilómetros y decido correrlos. Ya estuvo bueno de medio caminar y detenerme. Vamos a terminar corriendo este maratón. Rebaso a varios con quienes minutos antes estaba compartiendo el sufrimiento. Todavía hay dolor pero puedo correr, así que ¡VÁMONOS!

foto de Yo También Corro en Tijuana

It’s a God-awful small affair
To the girl with the mousy hair
But her mummy is yelling no
And her daddy has told her to go

David Bowie – Life on Mars?

Llego gritando, agradeciendo a todos. Cumplí terminándolo y hasta ahí. No se alcanzó el objetivo, no lo disfruté, y solo por orgullo no me quise subir a la ambulancia.

Hasta la vista Maratón Gobernador

Algunas impresiones sobre ‘Roma’

Si hablamos de ‘Roma’ de Alfonso Cuarón es hablar de su fotografía, actuaciones sobresalientes (aunque otras no tanto) y muchos detalles.

El cine se ve mejor en formato de pantalla ancha como fue concebido el cine, pero en esta película que fue filmada en 65mm se desborda este formato en la fotografía de Cuarón por los traslados (panning) que ocurren de izquierda a derecha, arriba y abajo y de vuelta. Entonces estamos viendo una imagen larga donde podemos apreciar todos los detalles de la escena siguiendo el movimiento de los actores o la situación. Me causan particular curiosidad los libros en la casa de Tepeji 21 de la Colonia Roma del D.F. donde se desarrolla la historia. Son exquisitas las tomas de entrada y salida que nos dan la bienvenida a esta casa y al final donde nos despiden de la misma. Las escenas en Ciudad Neza pueden ser recorridas de una manera más profunda gracias a estos paneos apreciando cada detalle de una vida cotidiana en medio de lodozales, lejos de la comodidad de la ciudad. Y la escena del Halconazo es muy rica visualmente gracias a este recurso.

Yalitza Aparicio es imprescindible. Ella logra con su actuación transmitir esa dulzura con que mira a su pareja, la incomodidad con la que escucha las preguntas del médico que la atiende, la preocupación ante la incertidumbre con la que trata de hablar de un tema delicado con la señora de la casa y el alivio melancólico ante la confesión hecha en el acto final. Marina de Tavira cumple con la actuación de una señora de casa, como debieran ser las que le tienen mucho cariño a la servidumbre pero inmutables al momento de exigir lo mejor para su familia, desconectada de la atención a sus hijos pues, ya hay quien vele por ellos. El Krampus de la fiesta de fin de año pudiera ser intrascendente pero llega a ser profundamente triste en la escena del fuego en el bosque. Sí es cierto que algunas actuaciones son meramente prácticas para darle avance a la historia, como la de la abuela o incluso algunos de los niños. Ahora bien, no veo un actor o actriz de reparto que de soporte tal a la historia. La historia es Cleo, y Yalitza carga sobre sus hombros este encargo fielmente.

Suma además el sonido de la película, se debe escuchar. Reconocer al afilador, el vendedor de camotes, el cilindrero y los sonidos mismos de la ciudad, además de los ranchos y la playa son un complemento necesario y muy bien logrado. Simplemente el rugir del mar es parte de un escena clave que estremece y no sería tan probable de alcanzar esto sin escucharlo.

Añadamos también la atención al detalle de esa época. Cierto es que no todos crecimos en la Ciudad de México, menos con “nanas” u otras empleadas domésticas o anduvimos de vacaciones en haciendas. Pero pongámonos en los zapatos de un coreano o algún rumano que vea esta película. Reconocerá la publicidad de México 70, notará las calles inundadas de publicidad de partidos políticos y las majestuosas salas de cine de la década. No todos tienen que saber quien era el Profesor Zobek pero en un fragmento de un programa de televisión nos deja ver que es alguien al menos famoso. No se tiene que conocer mucho sobre la represión estudiantil de esos años cuando al encontrarse con una manifestación de estudiantes la abuela expresa preocupación por ellos. Cierto es que toda esta ambientación no es universal entonces, pero está tan bien trabajado que puedas entenderla que resulta en eso, cuestiones de ambiente para que la historia fluya.

Todo en conjunto es esto entonces, la inmersión en esta historia. Donde una empleada del hogar mantiene la casa y atiende a la familia de clase media alta con un matrimonio inestable, una abuela, 4 hijos y un perro. Suceden una marejada de cambios donde Cleo debe tomar decisiones y continuar su vida a pesar de ellos.

P.D. Todavía me cuesta trabajo saber si significan algo los dichos de Pepe (el niño de unos 5 años) donde dice haber sido (en el pasado) un piloto de guerra y un marinero. Aunque en la misma película en una escena en el cine precisamente están viendo la escena final de una película con sus personajes pilotando aviones en medio de una guerra, pero quiero creer que algún significado debe tener.

Para otros detalles minuciosos de Alfonso Cuarón en Roma, recomiendo la entrevista de Fernanda Solórzano para Letras Libres.

Roma

Solo ven, asómate.

Escucha. no hay nada más allá de la monótona rutina de un día cualquiera a medio día. Hay que lavar el patio de las heces del Borras. Mira adentro. Estás dentro.

Eres Cleo. Aunque no eres la que lleva las riendas de este hogar, todos dependen de tí. No solo la limpieza, la comida, la atención exacta que necesitan los niños. Ellos a quien con cariño les cantas en mixteco para despertarlos suavemente. Con admiración escuchas a ese niño que casualmente te confiesa haber sido antes un piloto aviador o un marinero.

El hogar parece desmoronarse, solo hay que ser pacientes. Aprovechar las salidas de los domingos para guarecerse en el cariño de ese que te voltea a ver bonito. Que escuchas atenta a aquello que lo apasiona, a quien le dedicas la mirada más dulce que nunca nadie ha brindado jamás a alguien.

Aquel que te decía cosas bonitas ahora solo te dice “pinche gata”, no puedes contar con él.

Es época de cambios, muchos cambios. Y con el jarrito roto desperdiciando el pulque recibiendo el año 1971 se quema el bosque. Son muchos cambios.

Pero estarás sola. Es devastador ese dolor, esa imposibilidad de arrancar al menos un segundo más con ella.

Solo puedes confiar en tí misma, en la benevolencia de la Señora, en el amor incondicional a esos niños por quien arriesgarías tu vida misma. Y te derrumbas finalmente aceptando tu propio cambio.

Ese amor es recíproco. Eres parte de la familia.

Voltea a ver, alza la mirada como has venido paneando estupendamente todas estas escenas. Ya estás afuera. Escucha.

Aquí iba a hablar de ‘Roma’

Empecemos por la parte, digamos, buena: me dieron un reembolso de costos de traslado y estacionamiento. Ya de mi parte no exigí reembolso del boleto o gastos incidentales por la travesía en un día particularmente complicado en Tijuana (cualquier llovizna genera un caos terrible, hoy llovió fuerte).

Lo que no me cuadra es la parte de deslinde responsabilidad, y me enseña definitivamente que una cosa es hacerte responsable de situaciones que no están bajo tu control y otra muy diferente es echarle la bolita a otras personas.

Me explico: después de dos horas de demora (ya eran las 10 de la noche y no podíamos ingresar a la sala siquiera), alguien quien dijo ser la “encargada del venue” mencionó que el productor de la película estaba asegurándose de que todas y cada una de las bocinas Dolby Atmos estuvieran al cien por ciento. Desde el punto de vista técnico, me queda claro que no iban a “liberar” el producto hasta estar cien por ciento seguros de que tendría la calidad requerida para disfrutar esta película. Lo que me parece inaceptable fueron las razones de “no está en mí” o “nosotros estábamos listos para proyectarla en 2k” (lo que sea que eso signifique) “pero no nos dejaron”. Todo esto en un ambiente donde trataban de guardar la calma e insisto, comprometiéndose a reponer parte de mis gastos para acudir al “venue“, pero al final me quedé sin ver la película de Cuarón.

Ya había leído comentarios poco halagadores en redes sociales sobre este lugar y a final de cuentas me da pena que un negocio local falle. Pero me queda claro que si es un bar que proyecta películas no tiene porque llamarse cine.

Y como sí vale la pena la suscripción a Netflix

Solo a manera de recordatorio propio a la posteridad, estos son los títulos de Netflix que me han gustado y una breve opinión sobre ellos. Ojo, no todo lo producido por ellos es lo máximo, aquí no pongo los títulos que a los 5 minutos mejor tuve que salirme.

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The Ballad of Buster Scruggs

De los hermanos Cohen, son 6 cuentos tragicómicos ambientadas en el lejano oeste. Muy divertidas a ratos y bastante conmovedoras en otros no dejan de ser sumamente interesantes con ese toque de humor negro característico. Me intriga donde conseguir las placas a color de estas historias.

John Leguizamo’s Latin History for Morons

No debe ser para nada monótona la vida de un latino en Estados Unidos. Tienes a blancos que te dicen que no eres lo suficientemente americano para ellos y tienes familiares hispanos que te dicen no eres lo suficientemente latino para ellos tampoco. En este one man show de John Leguizamo repasa de manera poco hortodoxa la historia de los primeros habitantes de América hasta nuestros días. Siempre en son de comedia mientras explica sobre esto en una plática ficticia con su hijo sobre los héroes de Latinoamérica, pero es lo mínimo que cualquiera podría saber sobre esta parte de los libros de historia que no siempre se profundiza. Afortunadamente menciona decenas de libros donde puedes adentrarte más a estos temas de forma más seria.

Hilda

Esta serie infantil basada en las novelas gráficas de Luke Pearson protagoniza a una niña con mucha energía, la imaginación a tope y con ganas de hacer siempre cosas retadoras escapando de la aburrición. Un sinfin de personajes de todo tipo como duendecillos que caben en un pulgar hasta gigantes del tamaño de montañas acompañan las aventuras donde Hilda aprende a ser amiga, mejor hija y un ser humano más comprensivo con su entorno en todos los sentidos.

Narcos: México

Le he contestado a todos quienes me dicen que esta serie es una apología al narcotráfico que no, al contrario, todos acaban mal siempre. Pero es un hecho que llegas a emocionarte por estas situaciones dramatizadas basadas en la vida real. El punto de vista es desde la DEA, incrustada en países donde se origina el tráfico de drogas hacia Estados Unidos. Aquí no dejo de preguntarme porqué (claro, siempre tomando en cuenta que no es un documental) los cabecillas de estos gobiernos nos miran como países de los cuales pueden disponer y exigir lo que sea. Además, ¿porqué no se tratan los problemas de adicción de sus ciudadanos? “de la droga que sembramos ustedes son consumidores” reza ‘Frijolero’ de Molotov ¿qué no? Para esta temporada lucen muy bien Tenoch Huerta como Rafael Caro Quintero, Joaquín Cosío como Don Neto y Diego Luna como Miguel Ángel Félix Gallardo. Sorprende la estupenda ambientación de este México ochentero, salvo una pared en el episodio final pero se logran sentir esos años en la producción. La temporada es la incansable lucha de Kiki Camarena interpretado por Michael Peña contra el creciente Cártel de Guadalajara que lidera el Jefe de Jefes Félix Gallardo, quien logra unir a los capos de la droga que en ese entonces apenas traficaban marihuana. Se logran ver los inicios de otros personajes que ya conocemos como los Arellano Félix, Amado Carrillo o el Chapo quienes seguramente protagonizarán próximas temporadas. Insisto, aquí no se glorifica a ninguno de ellos, muy por el contrario al personaje de Joaquín Guzmán pareciera es objeto de burlas obvias.

House of Cards 6

Totalmente innecesaria temporada. Se dice que Robin Wright luchó por evitar que todo el trabajo de toda la gente involucrada en esta sexta temporada fuera despedida sin más debido a la ausencia de Kevin Spacey. Vemos a una irreconocible Claire Underwood por lo menos en los primeros 4 capítulos para después tener un giro y vuelta de tuerca que no ayuda en nada al resto de las decisiones que toma esta nueva presidenta de los Estados Unidos. Rescatables son las actuaciones de Michael Kelly como Doug Stamper, Greg Kinnear como el despreciable manipulador Bill Shepherd y el que nunca defrauda Lars Mikkelsen como el presidente ruso Viktor Petrov.

Norm McDonald has a show

“Eeaah eeaah eeo” get it? Es tan ridículamente divertido entrevistar a personalidades icónicas en el mundo del espectáculo como Jane Fonda, Drew Barrymore, David Letterman, Chevy Chase y otros. Son preguntas absurdas, nada relevantes o quizás sí. Depende el momento en que se esté planteando y si se van por la tangente (o quizás no) que puedes escuchar de viva voz las anécdotas y opiniones más divertidas o profundas.

Chilling adventures of Sabrina

Nunca había visto algo tan deliciosamente satánico, tan maravillosamente blasfemo y satíricamente obscuro. La adolescente Sabrina (Kiernan Shipka, Sally Draper en ‘Mad Men’) se rehúsa a fungir como una sumisa adoradora del Señor Oscuro abandonando toda razón. Entonces se prepara yendo a la escuela de brujas para hacer el intento de invocarlo para detenerlo de una vez por todas. Todo esto en medio de los típicos dramas adolescentes de noviazgos y amistades impertinentes que simplemente no entienden y no pueden saber esta parte de su mundo.

Maniac

Emma Stone y Jonah Hill protagonizan esta historia en la que una compañía experimenta con medicamentos para combatir cualquier padecimiento psiquiátrico. Ambos y el resto de los que participan en el tratamiento de prueba tienen sus propias razones para haber participado en él y se desenvuelve una introspección a voltear a verse uno mismo (o al que está de lado) y notar locura. Todo esto desarrollado en un ambiente de realidad alterna donde ciertos avances tecnológicos se han dado de manera un tanto distinta a lo que ocurre actualmente. Por decir algo, una máquina con inteligencia artificial que incluso proyecta emociones, o apps donde contratas simulaciones de amistades de antaño para platicar simplemente, además de otras referencias a situaciones que nos hacen ver que no está desenvolviéndose en esta realidad (¡no existen los selfie sticks!). Quizás hubiera sido suficiente con unos 6 episodios pero mantiene el interés para terminarlos todos. La estética que maneja llega a ser alucinante y las trampas psicológicas en las que caen los protagonistas sí se padecen.

Atypical 2

En esta segunda temporada el centro de atención es las dificultades en la familia afrontando la infidelidad de la madre. Naturalmente al cambiar la dinámica del hogar se afectan las emociones de Sam además de su relación de pareja. Su hermana Casey tiene sus propias dificultades encajando en la nueva escuela privada con las nuevas amistades (y enemistades). Siempre ha sido interesante este vistazo a la vida cotidiana de una familia que vive con uno de sus miembros dentro del espectro autista.

¿Sueñan los hosts con ovejas mecánicas? Algo sobre la segunda temporada de WestWorld

Primero, un poco de contexto. Nos dimos cuenta en la primer temporada de que existe un parque llamado WestWorld donde los “hosts” son una especie de androides autómatas que prácticamente pasarían desapercibidos por seres humanos. Estas entidades son programadas para vivir en un territorio designado para West World donde viven “narrativas” de ficción con historias, diálogos, relaciones y muchas acciones que están predefinidas. Los visitantes (humanos) del parque  lo visitan para dar rienda suelta a todas sus fantasías en este mundo del viejo oeste, tanto en el más elemental sentido de aventura y exploración de este mundo, como en las bajas y obscuras pasiones, pues fluyen armas que disparan balas reales y que provocan daño real a los hosts. Y es que sí resulta emocionante participar en la recuperación del banco que una banda de maleantes ha atracado o ser el sheriff del pueblo por un día. La clave para salvaguardar la seguridad de los humanos es que los hosts tienen programada la imposibilidad de hacerles daño. Al revés no funciona así y es esta situación lo que demuestra la flaqueza de la humanidad, pues al ofrecer este parque donde ninguna acción sobre los hosts tiene consecuencia, los visitantes matan, violan, juegan, ultrajan sin piedad. Al término del día, los hosts ultrajados, dañados, violados son reparados y reprogramados para finalmente regresarlos al parque y que repitan su narrativa. La primer temporada trata entonces de como algunos de estos hosts empiezan a tener glitches donde reconocen su propia realidad y se dan cuenta de lo que sucede con sus entidades. La temporada termina en el evento donde Robert Ford (Anthony Hopkins), el co-creador de este parque, es asesinado por Dolores (Evan Rachel Wood), la host en la que se centra la serie, en la gala de presentación de una nueva narrativa.

cq5dam.web.1200.675La segunda temporada en conjunto es un rompecabezas de distintas escenas que no tienen una secuencia lineal en el tiempo. Se presentan situaciones que uno sabe que no han ocurrido para después presentarnos el desenlace y después como empezaron. Pero hay un motivo de presentar esta historia como un ininteligible sucesión de eventos (al parecer) sin relación entre sí que no se revela sino hasta el último episodio. Aquí ahora el centro de la historia es Bernard (Jeffrey Wright) un host hecho a imagen y semejanza de Arnold, el otro co-creador del parque. Intervienen en la historia William (Ed Harris) o el Man in Black, quien está harto de las narrativas comunes del parque y al final de la temporada anterior Ford le da un nuevo “juego” que le parece indispensable descifrar. Además de los problemas para discernir lo que sucede en la cabeza de Bernard, en esta temporada se explora como fue gestándose este parque. La sorpresa (y a la vez temor) de Logan Delos (Ben Barnes) al descubrir que en una época muy próxima a la nuestra, es posible tener a nuestra disposición estas entidades mecánicas muy similares a los humanos, tanto en la apariencia física como en lo emocional, inteligencia, ambiciones y miedos. Convence entonces a su padre James Delos (Peter Mullan) de invertir en esta idea millonaria de WestWorld. Pero como descubrimos más tarde también, cuando juegas demasiado con tu juguete puede jugar en tu contra.

Los eventos que suceden después de la gala de la temporada pasada, son los que se presentan de forma desordenada basándose en la memoria de Bernard, y las acciones de Dolores. Pero también entra en juego la odisea de Maeve (Thandie Newton) una host que ejercía de prostituta en la última narrativa del parque, pero al recordar que en una anterior tuvo a una hija, decide regresar por ella, aún cuando tenía todo a su favor para incluso salir del parque. El grupo de hosts y humanos de los que se hace para lograr esto resultó en muy buenas escenas de drama y acción de soporte a la historia central de esta serie.

cq5dam.web.1200.675Toda esta acción, suspenso, melodrama y misterio de como los robots se revelan contra los humanos funcionan por sí mismos para hacer inolvidables estas dos temporadas de WestWorld. Donde brilla es en las discusiones donde se cuestionan que hace humanos a la humanidad. Los motivadores tanto para los hosts como a los humanos para realizarse. ¿Qué es la realidad sino una serie de códigos preprogramados a los que estamos sometidos? y no estoy hablando de los hosts. ¿De verdad estamos tan lejos de crear seres a nuestra imagen y semejanza? ¿tanto en lo físico como en lo emocional? ¿Qué haremos con ellos cuando lleguemos a tener acceso a esa tecnología? ¿Qué es lo que nos define como personas? ¿es replicable? ¿es acaso la búsqueda de la inmortalidad la única motivación? Son varios cuestionamientos que tienen que ver con la ciencia ficción, psicología y filosofía entremezcladas y separadas entre sí que hacen muy rica esta serie creada por Jonathan Nolan y Lisa Joy, quienes de hecho escribieron y dirigieron varios episodios. La escena post-créditos del último episodio es una joya. Y da en el clavo para mantener el suspenso antes de iniciar la tercera.

 

Las 10 canciones que definieron mi vida

Escuchando el podcast de Estación Revolver me quedé pensando como sería mi lista de aquellas canciones que de alguna forma u otra significaron mucho en su momento, influyeron en mí o persisten en mi memoria. Sin ningún orden en particular estas son las canciones que marcaron mi vida:

For whom the bell tolls
Para mí la mejor canción de todos los tiempos. Punto. Tiene todos los elementos: riff reconocible al instante, transiciones impactantes, letras oscuras y potentes.

Turn me on “Mr. Deadman”
2001, el Sno-core tour estaba pasando por Los Ángeles. Me interesaba mucho oir en vivo esta nueva banda conformada por solo mujeres llamada Kittie. Rock pesado con voces guturales y aguerridas letras tenía que presenciar en su set en vivo. Previo a ellas se presentó The Union Underground, y me voló la cabeza. Estaba seguro esto era el principio de una nueva era del rock. Este estilo ya había tenido presencia en otras bandas pero en The Union Underground lo oía mucho más desarrollado y más en forma. Venían de Austin y rompieron con todo en el Hollywood Palladium donde se presentó esta etapa de la gira. Ya oyendo atentamente el disco admiraba como era un sonido alejado de lo convencional en aquellos tiempos con bandas como Korn, Limp Biskit y similares, con voces y letras muy adhoc al nuevo siglo y un estilo muy sudcaliforniano el que adoptaron estos texanos. A final de cuentas estaba equivocado pues no fue el inicio de una nueva era en el rock, aunque sí me sonaba mucho a ellos Velvet Revolver.

Sin tí
Es una escena idílica, buscando a la mujer que ama, y la encuentra, ahí, tan feliz. Desde que la escuché me sentí con ese deseo de encontrar no solo a alguien con quien “encontrarme en el jardín”, también de darme cuenta que es feliz, a mi lado. Con esta canción entramos a la recepción de la boda con la chica con quien me esfuerzo día a día de hacer feliz.

Infinito
No era ningún secreto la fascinación de Bunbury con México, pero esta canción era una carta de amor a este país. En el ‘Pequeño’ incluía la versión de estudio, pero en el ‘México E.P.’ se podía oir la Opción Garibaldi que se oye más intensa aún. El resto del disco es por el estilo, letras de intensidad y pasión acompañando música que en ese entonces era un parteaguas en la carrera del zaragozano.

Claroscuro
Todo el disco Dynamo fue la respuesta de Soda Stereo al movimiento “alternativo” de los 90’s, y ‘Claroscuro’ particularmente experimentaba con las distorciones de la guitarra de la época, con un fuerte aire a modernidad que era característico de Soda en cada nueva grabación.

Ella usó mi cabeza como un revolver
El ‘Sueño Stereo’ completo me recuerda a mi estancia en Mexicali cuando empecé la universidad. Es simplemente para mí algo que marca una etapa, con la gente que frecuentaba, la música que escuchaba, las visitas al Histeria Musical, las tardes en la biblioteca central, el fallido concierto de Soda Stereo en la Calafia y del que nunca pude recuperar el dinero de los boletos. Como anécdota, al día siguiente de este concierto que no se hizo nos encontramos a Charly Alberti en Chula Vista, nos firmó un autógrafo a mi hermana y a mí en la cinta de papel de la caja de un Office Depot.

Touch me
Instrumentos de viento, percusiones y batería de John Densmore, el órgano de Ray Manzarek, la guitarra de Robby Krieger con la voz de Jim Morrison me fascinó en este ensamble. Era música donde cada tiempo está perfectamente bien diseñado y tiene todo el sentido que esta pieza evoca. La primera vez que la oí me emocionó de tal manera que no podría tener menor duda que mi banda favorita de todos los tiempos se llama The Doors.

Five Years
El único acercamiento que había tenido con David Bowie previamente era una ridícula canción (a mi parecer) que cantaba con Mick Jagger. Comprendía que para ese entonces ya gozaba de un nivel de ídolo pero no entendía como alguien de ese nivel podía estar haciendo música (para mi gusto) tan sosa y por eso no me llamaba la atención averiguar nada de él. Por los tiempos en que estaba recién empezando ‘That 70’s Show’ en la televisora Fox local iniciaron una promoción con una caja de discos (de los 70’s) y por alguna razón ¡gané! Me llegó la caja con unos 9 o 10 CDs (por alguna razón todos tenían una perforación circular en su caja) y entre ellos estaba el ‘The rise and fall of Ziggy Stardust and the spiders from Mars’. Lo puse y lo volvía a poner y lo repetía. Me encantaba esta música tan diferente, tan llena de ritmos y entrega al trabajo de ser músico que nunca había oído antes. Particularmente ‘5 years’ me parece tan desgarradora, tan visceral y tan fuerte que no podía dejar de escucharla. Obviamente me acerqué más al resto de la discografía y aunque no puedo decir que soy súper fan, sí disfruto mucho ‘Hunky Dory’, ‘Station to Station’ y ‘Space Odity’ por supuesto.

Los malaventurados no lloran
Descubrí a Pxndx muy tarde, la verdad solo había oido ‘Maracas’ y ‘Hola’ y sinceramente no me entusiasmaron, aunque tampoco los odiaba. Después de que José Madero publicó su autobiografía le presté atención a su discografía y por lo contado en el libro, también a la letra. Específicamente esta canción me recuerda mucho a Sandra de Paz, una chica de 16 años que aunque no se fue de este plano terrenal en las circunstancias que exhibe la letra, sí retrata mi sentir en mis 17 años y esas conversaciones imaginarias que retrata esta canción. Muy fuerte para mí.

Despertar
Solo puedo soñar entre arena y espuma.